Un dúo de teatro físico, donde la danza contemporánea y el clown se entrelazan, presenta una obra inspirada en Esperando a Godot para reivindicar el poder del cuerpo como lenguaje. Aquí, el movimiento dice lo que las palabras no alcanzan. En un espacio vacío —fértil para que los significados nazcan— dos intérpretes esperan, se transforman y buscan dónde yace la esperanza. La espera acerca las cosas, pero nunca desaparece; incluso cuando algo llega, la espera sigue. Frente a un mundo absurdo y desalentador, la pieza propone ligereza, humor y una mirada poética para descubrir si, quizá, un poco de comedia puede ayudarnos a recuperar la ilusión. Una obra que invita a reflexionar desde el cuerpo, la fragilidad y la posibilidad de volver a empezar.