114 almas nos demostraron que no hace falta llenar un espacio para llenarlo de energía. El último Golden Groove entre viñedos fue exactamente lo que queríamos que fuera: música, conversación, baile, brindis, encuentros y una pista que fue creciendo poco a poco hasta convertirse en una sola frecuencia. Y ahora… volvemos. Esta vez queremos proteger todavía más aquello que hace especial a Golden Groove. Aunque el espacio admite más personas, no queremos masificación. Queremos que puedas moverte, bailar, hablar, tomarte una copa, escuchar la música y sentir que formas parte de algo, no que simplemente estás dentro de una multitud. Por eso esta edición tendrá un máximo de 120 personas. 120 privilegiados. Ni uno más.