Famulus 4.0 se desarrolla en una meseta de 6 x 6 metros, un espacio delimitado pero infinito donde cuatro intérpretes y un perro robot dialogan entre lo humano y lo artificial. La pieza, construida como una autoficción física, explora la fragilidad de los vínculos sociales en tiempos de hiperconexión y automatización. Inspirada en el término latino famulus (sirviente) y en la Cuarta Revolución Industrial, la obra reflexiona sobre la inteligencia artificial, la tecnología y los afectos en la era digital. Diseñada para espacios públicos y no convencionales, Iron Skulls presenta un trabajo donde el breaking escénico combina lo poético y lo disruptivo, sembrando preguntas sobre un futuro que ya es presente.