Bernarda es un personaje invisible, una autoridad inmaterial, en la obra de Taiat Dansa. Sus creadoras, Meritxell Barberá & Inma García, ocultan a la madre para observar detenidamente a sus cinco hijas y vivir su encierro, su angustia y sus conflictos. Las cinco hermanas se vigilan (y las vigilan) mutuamente, se observan (y las observan) mutuamente y bailan cada acción a la luz de las expectativas morales. Precisamente esta forma sutil de control le da a la pieza su intensidad opresiva. La feminidad se escenifica como un conjunto de normas que estructuran la práctica, el cuerpo y los afectos de manera coaccionada, con resistencia y violencia. Ambas creadoras interpretan uno de los clásicos más crudos de nuestra literatura bailando el encierro de las cinco hijas de Bernarda.
En la última creación literaria que nos dejó Lorca, obra maestra de la literatura universal, el poeta aborda un drama pasional que pone de manifiesto el desencanto de una época maldita, un tiempo de represión inmensa, de dominio absoluto hacia las mujeres. Tras la Judith de Taiat Dansa, Meritxell & Inma invocan ahora a estas cinco mujeres que nos hacen viajar por temas tan universales como la opresión, las tensiones familiares, la crítica social y la lucha por la libertad y la identidad.